sábado, 22 de marzo de 2014

Amaneciendo

Un nuevo día me saludó hoy a las 5:30 am, luego de una explosión de colores y formas que es difícil de explicar, luego de una brisa de 30 km por hora mínimo que recorrió todos mis poros para alojarse en mis labios ahora muy rojos.

No sé si amanecí viva o muerta, quizá solo recibí los primeros rayos de sol y se me ilumino todo de manera tan sencilla que ya nada necesita una explicación, todo está perfectamente construido para que no se necesite ningún cambio, solo paciencia para soportar el tiempo necesario en este pequeño pedazo de universo.

Nadie entiende nada porque sencillamente nadie necesita entenderlo. Se puede volar sin necesidad de alas, sin necesidad de movimiento solo con el constante viento, con ese pequeño impulso de tus abrazos. Los sueños se hacen realidad aunque nadie se dé cuenta.

Luego de este amanecer sé que no necesito de nadie, soy mi propio cable a tierra, los demás son pequeños impulsos para alejarme de la verdadera esencia, egos salteados con miedos que a veces les gusta apoderarse de los cuerpos.

Siempre haciendo las maletas para irme, siempre buscando motivos para vivir porque definitivamente es imposible querer adherirse a algo cuando ni siquiera hay espacio para entrar en ese algo.

Realidad a las 6 am

miércoles, 5 de marzo de 2014

¿Es esto real?

Es extraño estar de nuevo en este lugar, es aún más extraño sentir este aire lleno de tóxico y caras tristes llenas de estrés por no ser recibidas en la lata de atún, que por cierto, siempre está llena ya que desde su primer momento estuvo mal construida.

Quizás el hecho de haberme convertido en un ser nómada, una especie de jaguar que intenta camuflarse cuando se hace cada vez más visible, me está volviendo un ente como todos los que pasaron junto a mi sin fijarse en que cada uno estaba vivo, sin mirarse, sin sentirse. Ser parte de ese pasar de los días con sus monótonas, pero rápidas horas. Sentir que los sentidos, emociones y pensamientos son dominados por otras ideas que no le interesa tener a la cabeza...ver tanta desgracia y terquedad a la vez…ser preso de esa mentira llamada realidad.

Lo más extraño de todo fue tenerte aquí, como una linda sombra, creando ese paisaje soñado por estar despertando todos los días de viaje, así fuera el simple viaje en dos ruedas huyendo de todos esos horribles gritos que solo quieren segar los sentidos verdaderos.

Ahora pareciera que el viaje a terminado y que todos los pasos recorridos por esos caminos deshabitados, que quizás una pequeña cantidad de habitantes del planeta han podido siquiera caminar, ahora son simplemente imágenes de un presente que invoca una nueva vida, que invoca que corra el tiempo para ver de nuevo otro presente.

Preciso entender ¿cuál fue la razón para creer que las cosas iban a cambiar, que todos iban a ser un poco más humanos?, ¿cómo pude pensar que mi crecimiento también es el crecimiento de todo lo que me rodea cuando esto ni se inmuta en sentir, en cambiar?...O puede ser el hecho de sentir tu ausencia que hace que todo se sienta más aburrido ahora, mucho más de lo acostumbrado.

La verdad no necesito ninguna respuesta, es seguro que en el interior de mi ser jaguar están todas las verdaderas palabras, las verdaderas miradas, lo verdaderos labios (como los tuyos), el verdadero amor como el que se siente con cada rayo de sol, con cada imagen creada con las montañas, con cada respiro tomado para seguir pedaleando.

Me niego a ser parte de cualquier cosa que la gente considere vida, me niego a engañarme y engañar a los demás creyendo que esto es la maravilla cuando solo ocultan la magia y apagan los corazones. Por mi parte sé que no existe distancia porque estés donde estés respirare a tu lado en alguna realidad, pasada, futura, o lo que sea…cada día desde que decidí viajar por las estrellas, de despertar con el brillo de los verdaderos alientos,  eso sí que fue real, sentirte, mirarte, sentirme, mirarme…