Y, ¿qué tal si te digo que mis
silencios valen más que mil palabras?, ¿qué tal si te llevo a mi encierro
eterno donde las miradas se llevan todo el caos y los besos tienen sabor a
cacao?...
No sé si pensar en tantas ideas
absurdas me pueda llevar hacia algún lado, hacia algo, soy un desorden que no
quiere ser nada, soy esto que ni yo misma entiendo por enredarme en mis
pensamientos efímeros que se van con el tiempo.
Ruidos, solo suenan ruidos en mi
cabeza, todo el caos se escabulle por mi almohada y se guarda en mis parpados
para así no olvidarlo cada vez que abro los ojos… es tan simple, solo quisiera
que estuvieras aquí callando los sonidos con ese silencio, que a veces te
aburre.
Si, así de simple, me encuentro,
junto a ti, encerrada en está nostalgia que no quiere soltarme, en este ir y
venir de ideas que a veces me confunde, pero ¿sabes algo? Tengo la solución a
todos los silencios, dejemos que el aire pase por nuestros poros mientras
impregnamos nuestra esencia en los segundos que pasan.
Por ahora termine aquí, en mi
cama vacía sin ti, con la única compañía de mis alientos y mis letras, de la
botella que se vació de tanto esperarte, de tanto esperar la nada, porque somos
eso, trazos de siluetas que se mezclaron para volar lejos de aquí, para olvidar
que esta ciudad caótica nos está tragando.
Yo seguiré aquí, ¿será que
siquiera piensas en mi recuerdo?...la atracción es mejor cuando no se entiende.
